Cada reto se explica en voz alta
Las instrucciones están narradas por una voz humana en español. El botón del megáfono las repite cuantas veces haga falta, sin penalización.
Treinta mundos, seiscientas actividades y una voz que explica cada reto. Los más pequeños programan arrastrando flechas, sin necesidad de leer.
Funciona en el navegador, pensado para tableta. Sin descargas y sin publicidad.
Un niño de cuatro años no puede leer una instrucción ni escribir una contraseña. Todo en CodeNest está construido alrededor de ese hecho.
Las instrucciones están narradas por una voz humana en español. El botón del megáfono las repite cuantas veces haga falta, sin penalización.
Flechas gruesas y grandes, pensadas para dedos pequeños. Sin una sola palabra escrita en los diez primeros mundos.
Cuando el programa no funciona, el personaje choca de forma cómica y se anima a probar otra vez. Nunca aparece un mensaje de error en rojo.
Se empieza con cuatro flechas. Los bucles, los condicionales y las funciones llegan cuando el niño ya domina lo anterior.
La primera por llegar, la segunda por recogerlo todo y la tercera por hacerlo con el programa más corto. Ahí es donde se aprende a optimizar.
Un reporte por niño con su progreso por mundo, el tiempo que dedica y las actividades donde se atasca.
No es el mismo contenido con letra más grande. Cada grupo tiene su propia manera de escribir un programa, y el paso de una a la siguiente está preparado.
Programan con fichas de flechas. Ninguna palabra escrita, todo narrado.
Programan con bloques y ven al lado el código que generan. Ese panel es el puente hacia escribir.
Escriben JavaScript o Python en un editor de verdad, con autocompletado y avisos de error.
Así es una actividad del primer mundo. Toca las flechas para armar el programa y pulsa jugar. Cada flecha hace rodar al Fuzz hasta que se acaba el camino.
Sí. En los diez primeros mundos no hay una sola palabra escrita: se programa arrastrando fichas de flechas, y cada instrucción se narra con voz humana. El niño puede volver a oírla cuantas veces quiera tocando el megáfono.
Secuencias y condicionales de los cuatro a los seis años. Bucles, variables y funciones de los siete a los nueve, con bloques. Y JavaScript o Python real de los diez en adelante, hasta llegar a algoritmos de rutas y manejo de errores.
No. Funciona en el navegador, en tableta y en computador. Está pensado para tabletas: los botones son grandes y se juega tocando.
Los mínimos. Los niños no tienen correo electrónico: entran con un nombre de jugador y un PIN de cuatro dibujos, siempre bajo la cuenta de un adulto. Cumplimos la Ley 1581 de 2012, el consentimiento del tutor queda registrado y todo acceso a los datos de un menor queda auditado. No hay publicidad ni rastreadores de terceros.
El plan Escuela cuesta 12.000.000 de pesos al año e incluye estudiantes y docentes ilimitados, varias sedes, aulas con código de acceso, alta masiva de estudiantes y un panel de seguimiento por grupo.
Las licencias son anuales y no se renuevan solas: al terminar el año decides si sigues. No guardamos tu tarjeta.
Elige el plan que encaje con tu familia o con tu colegio y empieza hoy mismo.
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